Miniatura
Sembradora de maíz
Una de las reproducciones más complejas de la colección. Pablo llegó a fabricar pequeños piñones y la cadena eslabón a eslabón para reproducir su funcionamiento.
Artesano de Quinto. Durante casi tres décadas reprodujo en miniatura los aperos y máquinas de la agricultura tradicional, convirtiendo su trabajo en memoria material y etnográfica del mundo rural de Quinto.
Pablo Subías Cabello nació en Quinto el 2 de febrero de 1940. Desde niño conoció directamente las labores agrícolas de la mano de su padre, Ramón, agricultor y fruticultor. Aquella experiencia le permitió familiarizarse con los útiles, los aperos y la tracción animal que décadas después serían la base de su colección.
Con la progresiva mecanización del campo trabajó durante más de veinte años como tractorista y, posteriormente, como operario en la fábrica de placa de yeso laminado instalada en Quinto en la década de 1980. Su conocimiento práctico de la agricultura tradicional convivió siempre con una marcada habilidad manual y una gran curiosidad por entender el funcionamiento de las máquinas.
En la década de 1990 comenzó a reproducir en miniatura los aperos y máquinas con los que había trabajado durante su juventud. No buscaba únicamente copiar su aspecto: quería que las piezas conservaran también el funcionamiento mecánico del original. Para conseguirlo aprendió de forma autodidacta técnicas de carpintería, herrería, soldadura y construcción de pequeños mecanismos.
El resultado es un conjunto que trasciende la artesanía. Cada miniatura constituye también un documento técnico y etnográfico sobre una forma de trabajar la tierra que fue desapareciendo con la mecanización.
Miniaturas funcionales construidas a partir de la observación, la medición y la memoria de los aperos originales.
Pablo estudiaba el original, tomaba medidas y realizaba croquis. Agustín Subías, delineante de profesión, ayudó inicialmente a establecer la escala 1:4,6 y a preparar los planos de numerosas piezas.
Ruedas, palancas, cadenas, engranajes y sistemas de regulación se reproducían a escala. El objetivo era que cada miniatura funcionara del mismo modo que el apero original.
La colección recorre la preparación de la tierra, la siembra, la siega, la trilla, el transporte, los aparejos de los animales y otras muchas tareas de la agricultura tradicional de Quinto.
Una pequeña selección de las miniaturas realizadas por Pablo Subías.
Miniatura
Una de las reproducciones más complejas de la colección. Pablo llegó a fabricar pequeños piñones y la cadena eslabón a eslabón para reproducir su funcionamiento.
Miniatura
Apero característico de la agricultura cerealista tradicional y pieza esencial para comprender el trabajo realizado antiguamente en las eras.
Miniatura
Los carros y sus aparejos permiten reconstruir cómo se transportaban cosechas, herramientas y materiales cuando la fuerza animal era fundamental.
Miniatura
La colección reúne numerosos modelos de arados, rusales, vertederas y cultivadores, mostrando la evolución técnica de la labranza.
Miniatura
En Quinto la tarea de desgranar el maíz se conocía como rallar panizo. La pieza conserva simultáneamente tecnología agrícola y vocabulario tradicional.
Miniatura
Utilizado para compactar y preparar el suelo de la era antes de las labores relacionadas con la trilla.
La colección fue también un proyecto compartido por la familia. Pablo reconoce en el libro el apoyo permanente de su mujer, Mari Carmen, y de sus hijos, Agustín y José Luis.
Agustín participó directamente en el desarrollo de muchas piezas realizando planos, documentando los aperos, fotografiando la colección y dando forma posteriormente al libro y a su difusión en Internet.
Ese trabajo familiar permitió que una afición iniciada en el taller de Pablo se convirtiera con el tiempo en un importante testimonio de la memoria rural de Quinto.
La colección terminó dando origen a una obra mucho más amplia que un catálogo de miniaturas. Quinto. Etnografía rural. Tratado en miniatura sitúa los aperos dentro del contexto histórico y social en el que fueron utilizados y describe cultivos, trabajos agrícolas, sistemas de transporte, herramientas, costumbres y vocabulario del mundo rural de Quinto.
La intención de sus autores era documentar una época y utilizar las miniaturas como instrumento para recuperar la memoria de las generaciones que habían vivido y trabajado en aquel entorno agrícola.
Edición digital incorporada a la web con autorización expresa de Agustín Subías Lierta.
El valor de la obra de Pablo Subías supera el de la miniatura artesanal. Los objetos reproducidos documentan mecanismos, técnicas de trabajo, vocabulario y tareas agrícolas que han desaparecido en gran medida de la vida cotidiana.
La colección fue mostrada en exposiciones y apareció también en prensa y televisión, contribuyendo a divulgar fuera de Quinto una parte de este patrimonio.
Pablo Subías falleció en septiembre de 2024. Las miniaturas, el libro, los planos, las fotografías y la documentación reunida junto a su familia constituyen hoy un valioso legado para conocer la historia agraria y la cultura popular de Quinto.